Compartir
un encuentro
Cuando
una esposa comparte la experiencia que ha tenido con su amante, con
su marido, ayuda a este a sentir que está incluido: sentirse
incluido es fundamental para ayudar al cornudo a manejar su ansiedad.
No es que un esposo no quiera compartir a su esposa, es más bien que
le han enseñado desde una edad temprana que otros hombres siempre
son una amenaza para la relación. Es responsabilidad de la esposa
demostrar que eso no es cierto en su caso particular.
.jpg)
Compartir
los encuentros entre el marido cornudo y su mujer es esencial y muy
importante, pero no vale hacerlo de cualquier manera. La manera cómo
se hace es igual de importante. En este ambiente en que nos movemos,
"encuentro" es cualquier experiencia relacionada con el
estilo de vida de los cuernos.
Cuando
una esposa o novia describe lo que sucedió en un encuentro,
debe tener presente que el marido o novio está “observando” a
través de su imaginación y necesita tanto los
pequeños detalles como los grandes para construir esa escena en su
mente. Incluso si se trata de una situación habitual,
la mujer no debe saltarse ningún detalle, porque el
acto de contarlo es lo que más
contribuye a la unión de la pareja.

No
hay que evitar contar los momentos en el encuentro que
lleven a comparaciones obvias entre el novio y
el esposo, de hecho, hay que resaltar esas comparaciones.
Las comparaciones impulsan una parte significativa del
proceso erótico en este estilo de vida, ya sea el tamaño del pene,
la cantidad de semen que echa, la resistencia que tiene
para estar jodiendo sin correrse o una combinación de varios
de ellos.
A
pesar de que el marido haya estado al lado del
amante y se hayan hecho las comparaciones directamente, sigue
siendo importante que la esposa vuelva a hablar
de dichas comparaciones y detalles cuando
le está contando a su marido lo bien que lo pasó en el
último encuentro con su amante. Y esto de contar todo y de hacer
comparaciones es válido tanto si el marido estuvo presente, como si
no estuvo presente en dicho encuentro.

Cuando
una esposa ha mantenido una relación esporádica con un hombre al
que no va a volver a ver, una esposa caliente puede sostener el pene
de su marido y demostrar las diferencias físicas entre la polla del
marido y la polla de su novio. O podría mostrarle hasta dónde llega
en su vientre, la polla erecta de su novio cuando está acostado
encima de ella, pero aún no dentro de ella. El contenido de lo que
se comparte es importante, pero es el acto de compartirlo lo que
tiene más valor.

Una
razón por la que es muy recomendable la participación
activa de un marido durante la preparación de la cita
es el valor que tiene para fortalecer el vínculo
matrimonial tanto física como emocionalmente. Ayudar a
preparar a la esposa para otra persona es un contraste erótico, pero
hacerlo mientras se está restringido, por ejemplo, lo lleva a un
nivel completamente nuevo. En el caso de una pareja en
la que él lleve puesto un dispositivo de castidad, están
disfrutando del contraste de que ella invite a otra persona a su
interior mientras su marido ni siquiera puede lograr
una erección. ¿Es necesaria la castidad? No, para nada. Si se
piensa, poder tener la polla libre y tiesa
brinda mejores oportunidades para que la esposa caliente se burle
físicamente de su cornudo y disfrute del regalo de su necesidad
obvia por ella, así como el regalo de que él acepte que su novio
tiene prioridad sexual.
A
modo de resumen se presentan aquellos aspectos que toda esposa de una
pareja cornuda debe compartir con su marido cuando le está contando
el encuentro que tuvo con su novio o amante.
La
esposa debe hacer preguntas aunque ya sepa la
respuesta, simplemente para forzar la verbalización.

Es
importante que la esposa le recuerde al marido el placer que
ella obtiene con esta práctica de los cuernos, y cómo este
placer es bueno para los dos.
Cuando
el marido está en la misma habitación que su mujer y el macho que
la jode, ella debe ser muy explícita en los comentarios que haga con
su amante, como decirle lo excitante que es para ella que su
marido presencie su orgasmo en su coño y como disfruta
de sus besos y abrazos. El marido necesita saber cómo se
sintió ella, que le cuente como la tocaba por debajo de las sábanas,
cómo eso se sumó a su placer. No hay
detalle que no le guste y no le interese saber.
El
marido necesita conocer detalles de la polla y de los testículos del
amante por la necesidad que tiene de dibujar una
imagen mental de los dos follando, así como por el
deseo de ser humillado por la demostración abierta, por parte de su
esposa, de que conoce íntimamente los genitales de otro hombre.
A
través de su mujer, el marido debe conocer lo siguiente del novio,
amante o macho ocasional del que estén hablando:
La
longitud de
la polla,
no
tanto
en términos de medida como en términos de ser "tanto"
más largo que
el del marido,
demostrándolo
usando la
polla tiesa del
cornudo.
La
forma de
la polla:
¿Es más gruesa
en la base o más ovalada
que redonda?
Como
es la
cabeza o glande de su polla; ¿Es más grueso que el eje? ¿Tiene
una corona pronunciada?
Tamaño
y el peso de sus testículos; ¿Te llenan las manos? ¿Le gusta que
los lamas y los chupes?
Hablar
de las venas que corren a lo largo de la polla
De
qué manera consigue ella que el amante se ponga en condición
perfecta para joder.
Que
ella explique a que sabe la última polla que chupó
Quizás
lo más importante que una esposa le puede decir al cornudo de su
marido es cuanto le valora en su papel de cornudo.
Que
ella le explique como se siente sabiendo que el hombre que ama, su
marido, la ama y confía en ella lo suficiente como para dejarla que
disfrute sexualmente, de vez en cuando, con otro hombre.
La
esposa debe hablar a su marido de lo que piensa de él cuando está
con su novio o amante, y lo mucho que le gusta compartir este estilo
de vida con él, con su esposo.
.jpg)
La
experiencia de ser una pareja cornuda solo trata de la pareja y solo
la pareja son los auténticos protagonistas, aunque otro hombre u
otros hombres jueguen un papel muy importante. La pareja debe tener
siempre en cuenta que a los que hay que complacer primero es a ellos
dos.
o es a ellos
dos.