lunes, 26 de enero de 2026

Mi marido y yo, yo y mi marido.

 

MI MARIDO Y YO, YO Y MI MARIDO

Cuando paso una noche con alguno de mis amantes, puede ser duro para mi cornudo marido, reducido a esperar solo mientras otros hombres me llevan a las alturas del placer sexual, alturas a las que él nunca puede elevarme.

Durante años, mi esposo fue mi amor, y con quien había tenido la mejor follada en mi vida. Pero luego, animada por él, le puse los cuernos con un buen macho, y ahora ya no lo es, y nunca volverá a ser el mejor follándome, pero me llevó a lo mejor. Me llevó a los chicos que me llevan a donde él no puede, y puede consolarse y enorgullecerse de saberlo.

Ser un cornudo es literalmente humillante, él se siente humillado sabiendo que mi mayor placer y mi mayor deseo es que me la meta uno de mis amantes. Ser un cornudo es una experiencia desgarradora, rebaja su confianza en sí mismo como ninguna otra cosa podría hacerlo. Provoca sentimientos profundos sobre su insuficiencia, tanto si le gusta que le humille como si no.

Cuando follo a mi marido, sé qué esperar. Le conozco y sé cómo folla. Conozco las posiciones, la secuencia, cuánto tiempo va a pasar antes de que se corra y cuánto tiempo antes de que se duerma. Todo el mundo necesita variedad para mantener las cosas frescas y emocionantes, pero especialmente necesito la chispa de lo nuevo para mantener nuestro fuego encendido. Mi marido puede cambiar las cosas e introducir alguna variedad, puede hacer algo nuevo pero no puede ser algo nuevo, y es difícil cambiar las cosas lo suficiente sin parecer una novedad artificial. Mi marido está en otra dimensión a salvo. Es el hombre que deja los calcetines sucios en el suelo, deja la tapa del inodoro levantada, y el que me ha visto en sudadera sin maquillaje y con la regurgitación fresca del bebé decorando mi camisa. Es el que corre a la tienda a comprarme tampones.

Mis amantes están conmigo en mi momento más sexy. Nunca me han enfadado, ni me han dado trabajo, ni se han metido en una discusión conmigo. Mis novios, mis machos sólo me han tratado como la reina que soy, dándome toda la atención y la pasión, nunca se distraen con el fútbol, cuando necesito una polla. Los amantes son tabú, son frescos y nuevos, y me recuerdan lo hermosa y deseable que soy, de una manera que mi marido no puede. No importa cuántas veces me lo diga mi marido, no le creo como creo en lo que me dice un buen macho cuando voy a joder con él porque entiendo que mi marido "tiene" que decirme esas cosas.

El sexo con los amantes es diferente de cualquier cosa que mi marido pueda darme. No puede competir en los términos de un buen macho, pues el sexo con ellos es el sexo más caliente, salvaje y sucio que jamás tendré. El sexo con un buen macho es mejor que con mi marido.

Para mi los hombres se parecen a la comida. No solo anhelo carne, ¡mucha carne! Quiero que las diferentes texturas y condimentos trabajen juntos en mi paladar. Me gusta lo salado y lo dulce, pero no solo quiero uno, o lo otro, ni lo más salado, ni lo más dulce. Quiero que los sabores se mezclen juntos en mi lengua. Mis chicos pueden tener la mejor polla, me pueden llevar a unos orgasmos intensísimos e interminables en duración, pero una dieta de solo pollo, incluso el mejor pollo que existe, se vuelve insatisfactoria después de una semana entera y me deja vacía y con ganas de más.

Puede que mi marido no sea tan bueno como mis novios, no es un filete... pero es una hamburguesa y unas patatas fritas bastante pasables, y es por eso que, al final del día, todavía lo elijo. No es un gran follador, no es un macho impresionante, pero es mi cornudo.

Puedo tener tantos amantes como quiera, pero solo tendré un marido, un compañero, y mi cornudo es el hombre que me completa. El sexo con mi marido es exquisito de una manera que nunca podría ser duplicado. No hay sustituto para la conexión emocional, que representa mucho más que el acto real. ¿Están otros hombres mejor dotados? Sí. ¿Otros hombres tienen más resistencia? Sí. Mi marido me permite la libertad sexual de probar nuevas y excitantes parejas mientras vuelvo al sentido de familia, el apoyo de un matrimonio cariñoso y enriquecedor.





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domingo, 18 de enero de 2026

La emoción de las citas de mi mujer en público.

 La emoción de las citas de mi mujer en público

Descubrí que me encanta cuando mi esposa tiene citas en público (restaurantes, clubes, teatro, eventos deportivos, etc.) con sus amigos. Quizás me guste por el riesgo de ser descubiertos o tal vez por conocer la picardía de una mujer casada, (mi mujer) que sale con un amigo y luego me lo cuenta con todo detalle. Somos muchos los cornudos y a muchos nos gusta ese riesgo, ese “peligro”

Mi mujer ha sido "pillada" más de una vez teniendo una cita, pero actúa como si no hubiera nada inusual en que ella salga con otro hombre, a menudo les presenta como un "viejo amigo". Estoy seguro de que ha habido algunas cejas levantadas al ver a mi esposa vestida con uno de sus trajes de noche sexy cenando o bebiendo con uno de sus apuestos "viejos amigos". Sin embargo, hasta donde ella sabe, mi esposa dice que nadie la ha visto jamás dándose un beso apasionado o acariciándose con uno de sus amantes.

Nosotros vivimos en una gran ciudad, en una zona donde hay muchas mujeres en puestos profesionales. Realmente no sorprende cuando una mujer sale a cenar con un hombre que no es su esposo, pues puede ser una cena de negocios. Es la tapadera perfecta para estar cenando con uno de sus amigos a la vista de los demás. A mí me resulta emocionante si las personas que ven a mi esposa con uno de los hombres con los que sale se preguntan si es posible que se vayan a follar después de la cena.

Tanto mi mujer como yo, nos hemos dado cuenta que si se actúa como si fuera "normal", la gente simplemente lo ve como normal. La forma más rápida de levantar sospechas es parecer sospechoso.

Un ejemplo de ello es que hay un chico que es muy conocido y bien considerado en nuestra comunidad, tiene esposa y dos novias. A veces lo ves con la esposa o con una novia o con la otra. Luego, hay momentos en que lo ves a él, a su esposa y a una novia todos juntos. Solo las personas nuevas en la comunidad piensan algo al respecto. Todos los demás simplemente lo tomamos como algo normal para ellos.
Si no estás haciendo algo extravagante, a la mayoría de las personas les importa mucho menos de lo que se cree. Y que la esposa de uno folle con otros hombres no es algo extravagante o raro, después de todo, ha estado sucediendo de una forma o de otra siempre.

Mi mujer conoció a un chico que tenía 26 años, pero que parecía mucho más joven, como de 19 ó 20 años. Ella tenía 46 años en ese momento el chico podía ser su hijo perfectamente.

Cenaron en un restaurante donde los otros comensales miraban a la pareja que se tomaban de la mano y se besaban. Ella se excitó mucho con esa situación. Luego fueron a un hotel donde follaron toda la noche, y una vez más antes de bajar a desayunar. Cuando me lo contó me pareció que habían hecho lo correcto, ya que los dos disfrutaron mucho y no hicieron daño a nadie.

Lo que sentí la primera vez

 


LO QUE SENTÍ LA PRIMERA VEZ.

Me es difícil describir lo que sentí la primera vez que vi a mi mujer follando con otro. Es una sensación extraña. Imagino que para todos los hombres casados, o con una pareja estable, es una sensación semejante, pero a la vez es totalmente diferente para cada uno de nosotros. Es una mezcla de emociones, tanto agradables como desagradables. Creo que eso es lo que lo hace que sea una sensación tan especial.

Para empezar, hay que reconocer que es una situación que desborda una sensualidad muy excitante. Verla jodiendo con otro hombre por primera vez, ha sido verla de una manera que nunca antes la había visto. Ha sido una visión impresionante, una visión que me ha puesto la polla tiesa y dura como si me fuese a reventar.



Ha sido verla ser sexy, pero no cómo lo es conmigo sino desde un punto de vista completamente diferente, ha sido como ver un porno diseñado específicamente para ser la cosa más excitante que yo hubiese podido ver.

Me he fijado mucho en las caras que ha puesto, en la forma en que se ha movido cada parte de su cuerpo, en los sonidos que ha emitido. He notado cosas en ella que nunca antes había notado, y eso que pensaba que sabía todo sobre ella.

Verla estar disfrutando tanto, por tener dentro la polla de otro hombre , verla cambiar la expresión de su cara, ver su cuerpo temblar y retorcerse de placer. Verla sentir tan bien hizo que yo también me sintiera bien. Y verla así me excitaba como ninguna otra cosa me ha excitado.

De vez en cuando ella me miraba a los ojos. Era para ver como estaba yo: si disfrutaba, si estaba muy excitado, si me agradaba… Luego estaba otra parte que incluía la emoción de hacer algo socialmente prohibido, romper el tabú de lo prohibido y el exhibicionismo del momento, tanto por parte de ella como de la mía.

Y mientras todo esto sucede, siento que los celos y la inseguridad se acumulan en momentos. Cuando llegó al orgasmo, pensé ¿por qué conmigo no se corre tan rápido ni tan intenso?', ¿y si joder con otro le gusta mucho y luego ya no quiere conmigo? ¿y si se enamora de alguno que la joda bien?. Y mientras este fuego está ardiendo, al mismo tiempo no dejaba de pensar: "ella es tan jodidamente sexy". Y al mismo tiempo quiero que el macho la folle más fuerte, y al mismo tiempo que quiero que lo dejen y terminen de una vez, pero me doy cuenta de que estoy más duro que nunca, la quiero más que nunca, y en este momento ella es la cosa más sexy que jamás he visto.

Luego, cuando todo terminó, tuvimos sexo de recuperación. Un sexo salvaje, apasionado, anhelante, duro, intenso, y cuando terminamos, apenas pude esperar para hacerlo todo de nuevo.

martes, 6 de enero de 2026

Sesión de cuernos.

 

SESIÓN DE CUERNOS

         Fernando, seguidor del blog, nos ha enviado una serie de fotografías que ha tomado a su esposa mientras le hace una puesta de cuernos impresionante. Desde aquí le damos las gracias y le animamos a él, y a todos aquellos que lo deseen, a que nos envíen fotos de sus mujeres follando con otros hombres. Todos los cornudos, tanto los que hacemos el blog como los que lo siguen, se lo agradecemos.         Amigo, tienes que ser un buen cornudo y disfrutar del placer que tu esposa intenta que sientas viéndola jugar con otro hombre.


         Ella sabe que a ti te gustan, y a ella también, esos juegos previos de quitarse la ropa, chuparle una teta, mordisquearle el pezón, … Y te gusta mucho oír esas risitas entrecortadas por esos ¡ay, no seas bruto! ¡ten cuidado! ¡con qué suavidad acaricias! ¡qué buena estás!...

 

         Tú te pones cachondo, cachondísimo, viendo lo excitada que se pone con esos abrazos y esos besos que se da con su amante. Y lo hace descaradamente y pega bien su coño contra la polla de él para que tú disfrutes viéndola como se está preparando para correrse intensamente. De esto se trata ser un cornudo.

 

         Y cuando le ves a él cómo la besa y como ella le abraza y cómo él la aprieta del culo contra sí, te entran unos celos enormes y piensas que este tipo es un cabronazo

 

         Pero enseguida te das cuenta que el cabronazo eres tú, y que te gusta serlo, así que dejas de pensar en los celos y te concentras en lo que estás viendo.

   Ella se sienta en el borde de la cama, le baja los pantalones y la polla aparece delante de su cara. Ella agarra esa polla semidura que ya es más grande que la tuya. La cabeza está húmeda con su saliva. Ya la has visto envolver sus suaves y sensuales labios alrededor de la polla y pasarle la lengua por la punta, por el capullo.

 

         Has visto sus ojos cerrarse y lo has escuchado gemir mientras tu esposa le mama bien el capullo, el eje de la polla y los cojones.

 

         ¡Hay tantas emociones en ser su cornudo! Verla hacer una mamada es una de ellas. Ser testigo de cómo se mete apasionadamente la polla de otro hombre en su boca nunca deja de excitarte. Ver todo lo que hace para sentir el máximo de placer es muy emocionante y excitante para ti.

   A él también le gusta su coño, pero ahora la polla está ideal para chuparla. Es una mujer que quiere hacer que el macho con el que está se sienta bien y que ella también lo esté. Y hacen este 69 espectacular. Ella quiere que él vea su devoción por su gran polla y que tú también la veas, pues para eso eres su cornudo.

  

         Este es tu lugar. Estás aquí para ser testigo de su deseo por él. Estás aquí para ver que él es mejor que tú para follarla. Estás aquí para ver que él es muy superior a ti en la cama, que la follará como nunca has podido follarla.

 

         La polla ya está bien tiesa y bien dura. Ella quiere darle placer y que se lo dé a ella. Ella quiere que los dos se sientan bien. Ella quiere hacer que su polla la dé fuerte en su baboso coño.

 

         Ella se inclina para que se la mete por detrás, al estilo perrito. Mira el deseo y la excitación que tiene. Mira cómo le gusta sentir los profundos empujones de su gran polla.

         "La tienes tan jodidamente grande", dice ella. ¡La siento tan jodidamente bien dentro de mí coño! ¡Me estás follando tan fuerte! ¡Qué buenos cuernos te estoy poniendo cariño!

         Puedes jugar con tu polla. Acaríciate mientras la folla. Juega con tu polla mientras a tu esposa, su amante, le da unos pollazos fuertes y rápidos.

         Ella tiene una cara especial. Esa es la cara que nunca tiene cuando se la estás tú metiendo. Esa es la expresión que tiene cuando él se la ha metido, cuando un hombre está follando a tu esposa de la manera que ella anhela.

          Ella gime en voz alta y sensual. Ella contrae su coño todo lo que puede alrededor de su polla. "¡Oh Dios mío!" grita ella. “¡Es tan grande! ¡Me va a hacer correr, cornudito mío!

     

    Él la hace correrse. Él la hace correrse intensamente. Él hace que se corra más fuerte que nunca. Deberías estar masturbándote, cornudo. Deberías masturbarte mientras él folla a tu esposa y la hace tener un orgasmo mucho mejor de lo que nunca le has proporcionado. Deberías acariciar tu pequeña polla mientras la hace correrse.

         Ahora ella se relaja un poco. Mira como tu esposa abre más sus piernas pues todavía está dispuesta y ansiosa por tener una gran polla dentro de ella. Mira cómo lo acaricia, cómo sus dedos se mueven sobre su carne tersa mientras él la folla.

 

         Otro hombre está a punto de correrse en tu mujercita. Otro hombre va a descargar su leche en su coño perfecto. Esa es la mejor parte de verla joder con otro hombre. La está follando un poco más rápido. Sus gemidos son cada vez más fuertes y un poco más desesperados. Está a punto de correrse.

         Córrete con él. Cuando eche su leche dentro del coño de tu mujer, córrete tú también. Así el placer de ver a tu esposa jodiendo con otro será más completo, cornudo.



Talkies : Fotos y ocurrencias divertidas,

 
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Mi marido y yo, yo y mi marido.

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