lunes, 2 de noviembre de 2026

Como me sentí cuando vi por primera vez a mi mujer follando con otro.

 

COMO ME SENTÍ CUANDO VI POR PRIMERA VEZ A MI ESPOSA FOLLANDO CON OTRO

Para responder a la pregunta de cómo me sentí al verla follar tengo que decir que, para ser perfectamente honesto, estaba tan abrumado por la envidia, los celos y la excitación que casi me desmayo. Pero no me desmayé y me quedé completamente despierto para ver (muy de cerca y de manera alentadora) al chico follándose a mi esposa. Y fue más que excitante. 

Como espectáculo, fue el sexo hombre-mujer más explosivamente erótico que jamás había presenciado, y eyaculé poderosamente en mis calzoncillos.

Cada momento del día en que mi esposa jodió por primera vez con otro hombre está totalmente grabado en mi cerebro y todavía me pone cachondo 11 años y MUCHOS chicos después. Nos reunimos temprano en el día para ver si encajaban, luego cenamos con él en un buen restaurante y después, los vi bailar. Les di una ventaja para subir a nuestra habitación y cuando llegué ella estaba chupando su hermosa polla. 

Cuando se lo metió en el coño, ella gimió y yo me corrí en mis pantalones sin necesidad de tocarme. La jodió 3 veces esa noche y nuevamente 2 noches después. ¡Guau! Qué gran comienzo para una vida maravillosa. 


Lisa se estaba reuniendo con un chico por cuarta vez antes de que yo estuviera presente. Fue Lisa quien estaba preocupada por mi presencia y esperé hasta que supe que él se la estaba follando antes de entrar en la habitación. Ella estaba inclinada hacia adelante con las manos en el tocador y él la estaba follando por detrás. Mi corazón latía con fuerza, mi boca estaba seca y mi estómago estaba revuelto.

 Mis ojos casi se salen de mi cabeza al ver su enorme polla cuando la sacó, la llevó a la cama y comenzó a follarla de nuevo. Pensé que mi polla iba a estallar.


¿Cómo me sentí? ¡Muy mal y muy bien! Nunca olvidaré el gemido maravillosamente prolongado que mi esposa soltó cuando le metieron lentamente una polla tiesa y dura, curvada hacia arriba de mi joven amigo que estaba guiando con mano temblorosa hacia la maravillosa raja de mi mujer.

Tan lentamente fue la penetración que mi amigo tardó un minuto entero en metérsela hasta las bolas.

Todo el tiempo que estuvo sucediendo no pude pensar en nada. Solo miraba y veía los bordes de su vagina agarrándose y contrayéndose alrededor de la polla de mi amigo. Era tan erótico y excitante que entré en pánico (por llamarlo de alguna manera) hasta el punto de casi desmayarme. Y toda esta visión tenía el acompañamiento de los incontrolables gritos de alegría de mi querida esposa por haber sido follada por un buen macho con una gran polla. Pero joder, aunque casi me desmayo y hubo momentos en que quería separarlos, era un hermoso espectáculo.

 Especialmente con mi esposa gimiendo y gimiendo en éxtasis debajo de mi amigo mientras instintivamente empujaba su pelvis hacia la suya hasta que se corrieron los dos.


Mientras veía a mi amigo follar a mi esposa por primera vez, pensé que lo estaba haciendo bien para empezar. Tan bien como para originar en mí una enorme excitación y una gran opresión del pecho, cuando realizó una asombrosa penetración en cámara lenta con su polla gruesa y venosa, y dura como el acero. Al principio la polla no encontraba la entrada, e instintiva, o inconscientemente, la guié con la mano hasta la entrada de los resbaladizos labios del coño.

Lo hice con miedo y temblor, pero muy poco después con una excitación sexual casi abrumadora, de modo que muy pronto eyaculé en mis calzoncillos. Y eso fue lo peor. Al ver como otro la follaba y ella estaba disfrutando tanto, me empezaron a entrar unos celos enormes y me prometí que esta fantasía no continuaría más. Pero mi excitación  fue jodidamente intensa para mí, pensé que mi corazón totalmente sobreexcitado iba a estallar fuera de mi pecho. Pero no estalló mi corazón. La excitación, el desasosiego y los terribles celos desaparecieron pronto de mí....


Pero no todo fue bueno a partir de ese momento. Tenía una sensación muy extraña. Me sentía humillado, pero muy excitado. Sentía vergüenza y como que me había rendido al poder del hombre con el que jodió, sí, porque realmente yo sentí el poder y la seguridad del macho que la montó. En los días siguientes todo era raro. Por un lado me llevó algunos días no sentirme decepcionado conmigo mismo ante los ojos de mi esposa. Cuando cruzábamos nuestras miradas sentía como vergüenza por haberla animado a que follase con otro. ¿Qué clase de hombre era yo? Por otra parte, también al principio y durante unos días, sentía que me miraba con una sonrisa tímida y que sus ojos me decían: ¡eres un cornudo!  Pero hablamos y hablamos sobre lo que había ocurrido y lo que sentíamos el uno por el otro y salimos de esa situación. Y salimos y continuamos con este nuevo estilo de vida, disfrutando de él y mejorando muchísimo nuestra vida sexual. de mi esposa. Cuando cruzábamos nuestras miradas sentía como vergüenza por haberla animado a que follase con otro. ¿Qué clase de hombre era yo? Por otra parte, también al principio y durante unos días, sentía que me miraba con una sonrisa tímida y que sus ojos me decían: ¡eres un cornudo!  Pero hablamos y hablamos sobre lo que había ocurrido y lo que sentíamos el uno por el otro y salimos de esa situación. Y salimos y continuamos con este nuevo estilo de vida, disfrutando de él y mejorando muchísimo nuestra vida sexual.



martes, 27 de octubre de 2026

EL DISFRUTE DE LA HUMILLACIÓN ERÓTICA

 EL DISFRUTE DE LA HUMILLACIÓN ERÓTICA

Este gesto puede significar muchas cosas. Todo depende del contexto en que se dé. Esta mujer ha podido ver en una playa nudista a un hombre con una gran polla y se relame de forma que su marido la vea. Puede que se esté despidiendo de su marido para ir con su macho y se relama delante del marido anticipándole lo bien que se lo va a pasar, o si le mira la polla anticipándole la mamada que le va a dar cuando vuelva. Puede querer decirle un montón de cosas, pero todas ellas con una gran carga erótica y un claro deseo de que se excite.

La humillación erótica es una humillación fundamentalmente psicológica realizada con el fin de producir excitación erótica o excitación sexual. La excitación sexual se puede dar tanto en la persona humillada y degradada como en la persona que humilla, aunque lo habitual es que se dé en ambas. Esta humillación erótica siempre es consensuada.

Por lo general, hay un sentimiento de sumisión para la persona que está siendo humillada y un sentimiento de dominio para la persona que humilla.

La humillación erótica se puede hacer verbalmente, mediante gestos, con alguna actividad física o con una combinación de ellas. La humillación también puede ser privada o pública. En la privada suele ser la esposa la que humilla al marido con comentarios en los que le habla de que es un hombre que no puede proteger a su mujer de otros hombres, o que no puede darle suficiente placer y que son otros los hombres que tienen que hacer esas tareas.

Pero esto mismo se puede hacer delante de un público más o menos numeroso o por otra persona que no sea la esposa, y que normalmente es el macho con el que folla.

Esta esposa está sobándose muy seriamente en un club con un hombre que acaba de conocer. Su marido, junto con otros dos hombres, está observando desde el fondo y toma alguna foto del momento. Este es un caso clarísimo de humillación en público, pero con la que marido y mujer están de acuerdo y con la que ambos disfrutan.

A la mayoría de los hombres cornudos les gusta un mayor o menor grado de humillación. A casi todos nos gusta la humillación por parte de la esposa, a otros muchos tampoco les desagrada la humillación por parte del amante de la esposa. Son bastante menos aquellos a los que les gusta la humillación pública en locales de alterne, de intercambio, etc.

Esta joven esposa o novia ha elegido macho y le dirige una mirada de complicidad, de humillación erótica a su marido o novio con la que parece querer decirle: “Ya veo que te da un poquito de rabia que me vaya a joder con este chico, pero en el fondo sé que te gusta que folle con otros. Ya verás que bien vamos a joder nosotros dos cuando termine con este chico”

El hecho de ver a su mujer o a su novia jodiendo con otro hombre es un poco de humillación en sí mismo. La humillación en muchos casos, cuando no es en grado muy alto, ni delante de un público amplio, suele ser bastante agradable. Es muy conveniente, en el comienzo del estilo de vida cornudo, que la pareja hable sobre este aspecto de las burlas y las humillaciones, dejando muy claro hasta donde se puede llegar para no hacer daño al humillado marido.

El juego de la humillación erótica suele ser muy sutil. La esposa se ha vestido para follar con su amante y le dirige una mirada al marido con la que parece querer decir: “Mira lo buena que estoy y piensa en como me va a disfrutar el macho que hemos buscado. Te van a crecer los cuernos un montón”

A veces es difícil entender el motivo por el que un marido disfruta y anhela la humillación por parte de su mujer, pero no hay que preocuparse por ello. Los deseos sexuales y qué es lo que sí excita a un hombre y a otro no, está poco estudiado, y las causas son muy desconocidas y difíciles de explicar de una manera relativamente lógica. Pero no hace falta entenderlo. Solo se necesita aceptarlo. Casi todos los cornudos estamos muy agradecidos con nuestras mujeres, y con los machos que las joden, de esos toques de humillación que nos hacen, siempre y cuando no se pasen.

Una humillación que va un poco más allá es enjaular la polla del marido mientras ve como otro jode con su mujer. La polla se hincha, la sensación es entre dolorosa y excitante, yo diría que es una excitación agradablemente dolorosa, pero humillante. La esposa parece haber dicho: “Tu polla está bien, pero la de este macho está mucho mejor, es más grande, más gorda y me empuja más fuerte. Observa y aprende, y luego pruebas tú”.

Pero si eso les gusta a los dos ¿Por qué no?



viernes, 23 de octubre de 2026

PRIMERA VEZ VIENDO A MI MUJER

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domingo, 18 de octubre de 2026

¿ESTÁS MIRANDO LA POLLA?

 

¿ESTÁS MIRANDO LA POLLA?

Hay muchos maridos cornudos que miran la polla del amante de su mujer cuando tienen ocasión, y ellos también se excitan. Sobre todo cuando ven al amante con la polla bien tiesa. Eso no supone que el marido sea gay ni bisexual. Esta reacción tan frecuente con la polla del amante de la esposa se explica fácilmente.

Cuando un marido ve la polla del amante, rápido la relaciona con su mujer. ¿Esta polla está a punto de meterse por su coño? ¿Ella se está inclinando para darle una buena mamada? ¿Te encanta ver como desaparece entre las piernas de ella? Si estos son los pensamientos del marido, entonces la excitación no tiene tanto que ver con la polla del amante como con su condición de cornudo.

La polla es el símbolo de la hombría, por lo que no se suele denominar con ese nombre cuando se está hablando de cornudos. Entonces se habla más bien de un "pene", y la conversación suele ir por el terreno de la burla, y es como una expresión de dominio/sumisión dentro de los matrimonios cornudos. También la polla es símbolo de los cuernos del marido, sobre todo cuando esa polla es superior a la del marido en longitud, grosor o cualquier otra cualidad que la hace más deseable para la esposa que el “pene” del marido.

Cuando el marido interactúa con el macho que está jodiendo, o va a joder, a su mujer, también es corriente que su “pene” se ponga tieso. Limpiar la polla del macho, bien sea manual u oralmente; guiar la polla hasta la entrada de la raja de su mujer; lamerla a ella el coño, son muy excitantes para los maridos por la sumisión que supone realizar tales actos, no es una atracción hacia el macho o hacia su polla.

¡Quizás algunos maridos cornudos están respirando más tranquilos ahora!

viernes, 16 de octubre de 2026

¿En qué pienso cuando mi mujer está en una cita?

 ¿En qué pienso cuando mi mujer está en una cita?

Para mí es una experiencia emocional exquisitamente alucinante cuando ella está en una cita con otro chico con el que ambos sabemos que va a follar.

Mi mente está constantemente activa y parece que no puedo hacer nada, ¡mi cabeza solo está pensando en eso! Pero no lo hace de manera secuencial, salta de una situación a otra.

Estoy pensando en lo afortunado que es el chico porque en algún momento de su cita, ella va a estar chupando su polla, y seguro que se lo hace maravillosamente.

Enseguida paso a pensar en cuando regrese a casa, me saque la polla y me diga todo lo que hicieron.

Luego salto a pensar en lo que están haciendo juntos en este momento. Ni que decir tiene que la polla se me pone dura como una piedra. Trato de ocuparme en hacer algo para darle un descanso a mi mente, y a las pelotas, pero mi mente inevitablemente vuelve a lo que estará haciendo con su cita.

Si vuelve bastante temprano es que no está interesada en su cita, no se lo ha pasado bien y no le gusta el chico. Lo que es un magnífico síntoma es cuando ella está en una cita durante mucho tiempo. Cuando ella no está en casa después de la medianoche es cuando mi mente se acelera y mi estómago da vueltas. En estas circunstancias me emociono y me excito aún más.

Y sigo pensando y preguntándome qué está haciendo mi mujer. ¿En qué posición está en este momento? ¿Ha tenido uno de sus orgasmos temblorosos de cuerpo entero? ¿Qué cara habrá puesto su amante cuando haya visto temblar todo su cuerpo de deleite y placer?

¡Ella ama las pollas duras! Se queda hipnotizada al verlas crecer, y le encanta sentir ese crecimiento en su mano. Así que sé lo que el otro chico está sintiendo con ella.

Ella gime ruidosamente cuando la follan, así que estoy seguro de que el tipo no tiene dudas de lo mucho que le interesa.

Me acuesto con la polla dolorida y palpitando en ocasiones, y volviendo a recrear imágenes mentales de lo que ella está haciendo con él y cómo vería la escena si yo estuviera presente.

Procuro pensar en otra cosa para no llegar a una excitación sexual tal que me produzca un intenso dolor en la polla. En ocasiones, después de 45 minutos o una hora de tortura mental, exploto con fuerza, echando chorros de mi leche en gran cantidad. Mientras eso sucede, mi cabeza vuelve a lo mismo, e imagino al otro chico explotando de la misma manera entre sus hermosos labios, o en su coño o en su culo.

Sé que ella volverá a casa más tarde y me contará todo lo que han hecho juntos en su cita, y yo estaré otra vez con la polla tiesa y con la misma excitación de nuevo, pero esta vez se la meteré y disfrutaré de su coño recién usado.

Esta es mi noche típica cuando mi esposa sale sola. Es una de las cosas más eróticas y destructora de nervios que conozco, pero me encanta.

En una ocasión estuve presente mientras jodía con otro. ¡Fue intenso, pero no tan intenso como los días en que me deja en casa y sale a follar!


lunes, 12 de octubre de 2026

Imágenes comentadas,

 

IMAGENES

 




Han empezado a entablar conversación en la playa nudista y él la invita a meterse en el agua. Sus manos comienzan a vagar sobre su cuerpo y él la besa, tratando de seducirla. Ella acepta sus avances, pero en lo único en que realmente está interesada es en su polla. Es larga y dura. Y muy gruesa. Ella se abraza a él y aprieta bien su coño contra la polla y se mantiene así unos minutos. Le gusta esa polla. El hombre es irrelevante.

Yo estoy aquí, mirando a mi novia buscar un amante en la playa. Paso desapercibido y miro, que es lo que me gusta. Miro cada fin de semana.


En los fines de semana en que nos marchamos a otra ciudad, me encanta ver a mi esposa arreglarse en la habitación del hotel, sabiendo que dentro de unas horas voy a estar viendo como jode con el chico que ella haya escogido… Me excita mucho ver como se ajusta las braguitas y sobre todo me excito cuando me pregunta: ¿Crees que así estoy bien? A veces la polla me duele de lo dura y tiesa que se me pone, pero no me deja tocarla hasta después de que ha estado con otro.


Cerré mis piernas alrededor de su espalda, mis brazos estaban alrededor de su cabeza. Me golpeaba tan fuerte contra la cama, que podía sentir su polla en lo más profundo de mi coño. Metí mi lengua en su boca. Nuestras lenguas estaban luchando, estábamos intercambiando mucha saliva. Mi orgasmo fue muy intenso, pensé que me iba a desmayar; mi cuerpo temblaba de manera incontrolable, las lágrimas corrían por mi rostro. Podía sentir su polla cada vez más grande. Sabía que estaba a punto de correrse. Lo encerré tan fuerte como pude con mis piernas y puse mis manos sobre su culo. 

Y esto es lo que me contó mi esposa en la cama cuando llegó al amanecer a nuestra casa.


Cuando entré en el restaurante vi que dos hombres diferentes estaban intentando ligar con mi esposa a la vez. Ella coqueteaba descaradamente con ambos. Nos miramos pero no nos saludamos ni hicimos ningún gesto del uno para con el otro. Yo no quería interferir ni en su conversación y menos en su posible decisión. Así que tomé asiento en una mesa cercana para escuchar lo que pudiese y disfrutar de verla a ella y su coqueteo. Lo mismo me daba que se fuese con uno u otro, tampoco me importaba mucho que se fuera con ambos a la vez, y así fue como terminó.


Los dos teníamos ganas de que jodiera con un buen macho de color que tuviese una gran polla. Por fin encontramos uno de su gusto. Este joven macho se la metió bien metida, ella estaba en el mundo del puro placer. La jodió en todas las posiciones imaginables y todo su cuerpo temblaba por los intensos orgasmos que tuvo. Ella quería más, yo también quería más y el joven macho también quería más. Ella emitía un constante suspiro mientras el chico se la metía hasta los cojones, suspiros que no cesaron mientras la tuvo dentro. Todo acabó con un intenso orgasmo por parte de los dos, y con mi polla que casi revienta.







Como me sentí cuando vi por primera vez a mi mujer follando con otro.

  COMO ME SENTÍ CUANDO VI POR PRIMERA VEZ A MI ESPOSA FOLLANDO CON OTRO Para responder a la pregunta de cómo me sentí al verla folla...