EL DISFRUTE DE LA HUMILLACIÓN ERÓTICA
Este gesto puede significar muchas cosas. Todo depende del contexto en que se dé. Esta mujer ha podido ver en una playa nudista a un hombre con una gran polla y se relame de forma que su marido la vea. Puede que se esté despidiendo de su marido para ir con su macho y se relama delante del marido anticipándole lo bien que se lo va a pasar, o si le mira la polla anticipándole la mamada que le va a dar cuando vuelva. Puede querer decirle un montón de cosas, pero todas ellas con una gran carga erótica y un claro deseo de que se excite.
La humillación erótica es una humillación fundamentalmente psicológica realizada con el fin de producir excitación erótica o excitación sexual. La excitación sexual se puede dar tanto en la persona humillada y degradada como en la persona que humilla, aunque lo habitual es que se dé en ambas. Esta humillación erótica siempre es consensuada.
Por lo general, hay un sentimiento de sumisión para la persona que está siendo humillada y un sentimiento de dominio para la persona que humilla.
La humillación erótica se puede hacer verbalmente, mediante gestos, con alguna actividad física o con una combinación de ellas. La humillación también puede ser privada o pública. En la privada suele ser la esposa la que humilla al marido con comentarios en los que le habla de que es un hombre que no puede proteger a su mujer de otros hombres, o que no puede darle suficiente placer y que son otros los hombres que tienen que hacer esas tareas.
Pero esto mismo se puede hacer delante de un público más o menos numeroso o por otra persona que no sea la esposa, y que normalmente es el macho con el que folla.
Esta esposa está sobándose muy seriamente en un club con un hombre que acaba de conocer. Su marido, junto con otros dos hombres, está observando desde el fondo y toma alguna foto del momento. Este es un caso clarísimo de humillación en público, pero con la que marido y mujer están de acuerdo y con la que ambos disfrutan.
A la mayoría de los hombres cornudos les gusta un mayor o menor grado de humillación. A casi todos nos gusta la humillación por parte de la esposa, a otros muchos tampoco les desagrada la humillación por parte del amante de la esposa. Son bastante menos aquellos a los que les gusta la humillación pública en locales de alterne, de intercambio, etc.
Esta joven esposa o novia ha elegido macho y le dirige una mirada de complicidad, de humillación erótica a su marido o novio con la que parece querer decirle: “Ya veo que te da un poquito de rabia que me vaya a joder con este chico, pero en el fondo sé que te gusta que folle con otros. Ya verás que bien vamos a joder nosotros dos cuando termine con este chico”
El hecho de ver a su mujer o a su novia jodiendo con otro hombre es un poco de humillación en sí mismo. La humillación en muchos casos, cuando no es en grado muy alto, ni delante de un público amplio, suele ser bastante agradable. Es muy conveniente, en el comienzo del estilo de vida cornudo, que la pareja hable sobre este aspecto de las burlas y las humillaciones, dejando muy claro hasta donde se puede llegar para no hacer daño al humillado marido.
El juego de la humillación erótica suele ser muy sutil. La esposa se ha vestido para follar con su amante y le dirige una mirada al marido con la que parece querer decir: “Mira lo buena que estoy y piensa en como me va a disfrutar el macho que hemos buscado. Te van a crecer los cuernos un montón”
A veces es difícil entender el motivo por el que un marido disfruta y anhela la humillación por parte de su mujer, pero no hay que preocuparse por ello. Los deseos sexuales y qué es lo que sí excita a un hombre y a otro no, está poco estudiado, y las causas son muy desconocidas y difíciles de explicar de una manera relativamente lógica. Pero no hace falta entenderlo. Solo se necesita aceptarlo. Casi todos los cornudos estamos muy agradecidos con nuestras mujeres, y con los machos que las joden, de esos toques de humillación que nos hacen, siempre y cuando no se pasen.
Una humillación que va un poco más allá es enjaular la polla del marido mientras ve como otro jode con su mujer. La polla se hincha, la sensación es entre dolorosa y excitante, yo diría que es una excitación agradablemente dolorosa, pero humillante. La esposa parece haber dicho: “Tu polla está bien, pero la de este macho está mucho mejor, es más grande, más gorda y me empuja más fuerte. Observa y aprende, y luego pruebas tú”.
Pero si eso les gusta a los dos ¿Por qué no?


















